Jesús siempre tomó el pecado,
la verdad y la reverencia a Dios bien en serio. Aquellas personas contra
las cuales actuó, estaban lucrándose economicamente
del pecado. Habían profanado el Templo, la casa
de Dios, algo sagrado, para beneficiarse economicamente. De
igual forma sucede en nuestros Dios
creó el sexo para que tuviera un lugar sagrado dentro de
la institución del matrimonio. Pero, algunos mediosmasivos de comunicación,
particularmente el televisivo,
han profanado este don de Dios, en aras de explotarlo económicamente.
Hacen ganancias del pecado de
aquellos a los cuales les gusta observar y escuchar la indecencia
y la inmoralidad. Los gerentes
generales y los productores de programas chabacanos están
degradando la dignidad de mujeres,
hombres y niños puertorriqueños.
Ha llegado nuevamente el tiempo de decirles: BASTA YA!
Ha llegado el momento de detener algunos programas con acciones
específicas.
¿Qué motiva a estos canales a ofrecer cada día
programas más ofensivos? ¿Será verdad lo que dicen,
que
ellos le están dando al público lo que este está
pidiendo? Creo que la respuesta es un no rotundo. La
verdadera razón detrás de lap roducción
y transmisión de la indecencia es solo una: la ganancia
económica. Estos mercaderes de la desverguenza solo conocen
una clase de lenguaje, y este es el de los
$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$.
Por esa razón Morality in Media de Puerto Rico, promoverá
un boicot económico contra los
auspiciadores de los principales programas chabacanos y violentos
de nuestra televisión. El boicot
económico es la forma más rápida y efectiva
de lidiar con la problemática de la indecencia y la violencia
en los medios. Con el boicot vamos a la raíz del problema.
En algunas ocasiones, los oficiales corporativos de las grandes compañías
no están muy concientes de
lo que están patrocinando. Su Departamento de Anuncios o
de Publicidad, o su Agencia de Publicidad
"compra tiempo" en programas o en bloques de horarios específicos,
pagando el precio demandado por
la Cadena televisiva a base de lo que aparece en las "encuestas".
De hecho, el mensaje del auspiciador está rodeado, en parte,
por el mensaje general del programa. Si ese
mensaje es en efecto, indecente, entonces el anuncio, servicio
o producto de esa compañía es parte de
esa ofensividad. Por eso las firmas auspiciadoras no pueden escapar
a la responsabilidad que tienen por
lo que patrocinan, de la misma manera que un manufacturero de aspirinas
no puede evadir la
responsabilidad por envenenar a sus consumidores, si usa recipientes
sucios para envasar sus
aspirinas.
Hay varias razones por las cuales debes unirte a este boicot
que estamos promoviendo.
1. Porque es un derecho que tenemos. Porque al hacerlo estamos usando la
libertad que
tenemos para expresar que deseamos que nuestras costumbres y valores morales
sean
respetados, no violados impunemente por ejecutivos de la industria de comunicaciones.
2. Porque los valores morales y espirituales de nuestra herencia judeo-cristiana,
que han
sido la base de nuestra sociedad están siendo socavados por algunos
programas de
radio y televisión. El boicot económico es un intento de
usar nuestros derechos para
volver a rescatar esos valores. Hay estudios que muestran que una gran
mayoría de las
personas que controlan los medios masivos de comunicación son personas
que están
bien ajenas a los valores que promulga la mayoría de la comunidad
puertorriqueña. Por
eso no entienden el acercamiento moral o religioso. Hay que hablarles en
el dialecto que
conocen: el económico.
3. El uso apropiado del boicot, lejos de amenazar, lo que hace es demostrar
la libertad que
poseemos en Puerto Rico. Los patrocinadores de la indecencia y la violencia
tienen el
derecho de mercadear su producto, pero una vez ese producto llega a la
comunidad, es
asunto de esta última si acepta o no el mismo. Los patrocinadores
de la indecencia y la
violencia no tienen ningún derecho o licencia para seducir o incitar
a la pasión más allá
del punto de control, en aquellos que por mera curiosidad se acercan a
su producto. No
tienen la libertad de esparcir basura en el dominio público, mucho
menos cuando es
virtualmente imposible que los padres monitoreen 24 horas lo que sus hijos
ven,
escuchan y hacen.
4. Cuando se realiza en una forma pacífica y organizada el boicot
no viola ley alguna, ni le
infringe derechos constitucionales a nadie. La libertad que tiene los ejecutivos
y los
productores de los medios de esparcir su inmundicia y la libertad que tienen
los
auspiciadores de pautar sus anuncios donde desean, no va por encima de
la libertad que
tienen los consumidores de adquiri o no un producto. Mientras los medios
están en su
derecho de anunciar y promover los "beneficios" de sus programas, nosotros
estamos en
nuestro derecho de exponer el impacto negativo que ejercen estos sobre
la familia, los
individuos y la comunidad. Es esta última la que decide el curso
de acción a seguir a base
de lo que se le exponga, a base de a quien le cree.
Aquellos de nosotros que estamos seriamente preocupados por la seguridad
de nuestros hijos y por el
ambiente moral de nuestras comunidades, estamos obligados a ejercitar
nuestros derechos y libertades
de tal manera que la industria de comunicaciones pueda escuchar
y entender nuestro sistema de valores.
Si no lo hacemos ahora, estaremos contribuyendo significativamente
al derrumbamiento de la institución
familiar y de la sociedad. Entonces los mercaderes de la indecencia
estarán libres y nosotros atados de
mano. |