Morality in Media 
 BOICOT
 
Boicot a los Auspiciadores de la Chabacanería y Violencia Televisiva "y halló en el
 templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y
haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos". San Juan 2: 14-15
 
 Jesús siempre tomó el pecado, la verdad y la reverencia a Dios bien en serio. Aquellas personas contra
las cuales actuó, estaban lucrándose economicamente del pecado. Habían profanado el Templo, la casa
 de Dios, algo sagrado, para beneficiarse economicamente. De igual forma sucede en nuestros Dios
creó el sexo para que tuviera un lugar sagrado dentro de la institución del matrimonio. Pero, algunos mediosmasivos de comunicación, particularmente el televisivo,
han profanado este don de Dios, en aras de explotarlo económicamente. Hacen ganancias del pecado de
aquellos a los cuales les gusta observar y escuchar la indecencia y la inmoralidad. Los gerentes
generales y los productores de programas chabacanos están degradando la dignidad de mujeres,
hombres y niños puertorriqueños.

Ha llegado nuevamente el tiempo de decirles: BASTA YA!

Ha llegado el momento de detener algunos programas con acciones
 específicas.

¿Qué motiva a estos canales a ofrecer cada día programas más ofensivos? ¿Será verdad lo que dicen, que
ellos le están dando al público lo que este está pidiendo? Creo que la respuesta es un no rotundo. La
 verdadera razón detrás de lap roducción y transmisión de la indecencia es solo una: la ganancia
económica. Estos mercaderes de la desverguenza solo conocen una clase de lenguaje, y este es el de los
 $$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$.

Por esa razón Morality in Media de Puerto Rico, promoverá un boicot económico contra los
auspiciadores de los principales programas chabacanos y violentos de nuestra televisión. El boicot
económico es la forma más rápida y efectiva de lidiar con la problemática de la indecencia y la violencia
en los medios. Con el boicot vamos a la raíz del problema.

En algunas ocasiones, los oficiales corporativos de las grandes compañías no están muy concientes de
lo que están patrocinando. Su Departamento de Anuncios o de Publicidad, o su Agencia de Publicidad
 "compra tiempo" en programas o en bloques de horarios específicos, pagando el precio demandado por
 la Cadena televisiva a base de lo que aparece en las "encuestas".

De hecho, el mensaje del auspiciador está rodeado, en parte, por el mensaje general del programa. Si ese
 mensaje es en efecto, indecente, entonces el anuncio, servicio o producto de esa compañía es parte de
esa ofensividad. Por eso las firmas auspiciadoras no pueden escapar a la responsabilidad que tienen por
lo que patrocinan, de la misma manera que un manufacturero de aspirinas no puede evadir la
responsabilidad por envenenar a sus consumidores, si usa recipientes sucios para envasar sus
aspirinas.

                           Hay varias razones por las cuales debes unirte a este boicot
                           que estamos promoviendo.

                           1. Porque es un derecho que tenemos. Porque al hacerlo estamos usando la libertad que
                           tenemos para expresar que deseamos que nuestras costumbres y valores morales sean
                           respetados, no violados impunemente por ejecutivos de la industria de comunicaciones.

                           2. Porque los valores morales y espirituales de nuestra herencia judeo-cristiana, que han
                           sido la base de nuestra sociedad están siendo socavados por algunos programas de
                           radio y televisión. El boicot económico es un intento de usar nuestros derechos para
                           volver a rescatar esos valores. Hay estudios que muestran que una gran mayoría de las
                           personas que controlan los medios masivos de comunicación son personas que están
                           bien ajenas a los valores que promulga la mayoría de la comunidad puertorriqueña. Por
                           eso no entienden el acercamiento moral o religioso. Hay que hablarles en el dialecto que
                           conocen: el económico.

                           3. El uso apropiado del boicot, lejos de amenazar, lo que hace es demostrar la libertad que
                           poseemos en Puerto Rico. Los patrocinadores de la indecencia y la violencia tienen el
                           derecho de mercadear su producto, pero una vez ese producto llega a la comunidad, es
                           asunto de esta última si acepta o no el mismo. Los patrocinadores de la indecencia y la
                           violencia no tienen ningún derecho o licencia para seducir o incitar a la pasión más allá
                           del punto de control, en aquellos que por mera curiosidad se acercan a su producto. No
                           tienen la libertad de esparcir basura en el dominio público, mucho menos cuando es
                           virtualmente imposible que los padres monitoreen 24 horas lo que sus hijos ven,
                           escuchan y hacen.

                           4. Cuando se realiza en una forma pacífica y organizada el boicot no viola ley alguna, ni le
                           infringe derechos constitucionales a nadie. La libertad que tiene los ejecutivos y los
                           productores de los medios de esparcir su inmundicia y la libertad que tienen los
                           auspiciadores de pautar sus anuncios donde desean, no va por encima de la libertad que
                           tienen los consumidores de adquiri o no un producto. Mientras los medios están en su
                           derecho de anunciar y promover los "beneficios" de sus programas, nosotros estamos en
                           nuestro derecho de exponer el impacto negativo que ejercen estos sobre la familia, los
                           individuos y la comunidad. Es esta última la que decide el curso de acción a seguir a base
                           de lo que se le exponga, a base de a quien le cree.

Aquellos de nosotros que estamos seriamente preocupados por la seguridad de nuestros hijos y por el
ambiente moral de nuestras comunidades, estamos obligados a ejercitar nuestros derechos y libertades
de tal manera que la industria de comunicaciones pueda escuchar y entender nuestro sistema de valores.
Si no lo hacemos ahora, estaremos contribuyendo significativamente al derrumbamiento de la institución
familiar y de la sociedad. Entonces los mercaderes de la indecencia estarán libres y nosotros atados de
mano.